En el Camino de Santiago

En el Camino de Santiago

viernes, 8 de junio de 2018

APARCAR EN LAS CALLES/ APARCAR EN LA VIDA.

Ayer acompañaba a un amigo a sacar su vehículo de un parking para dejarlo en la calle. En eso me pregunta mi amigo:
-¿Conduces en Madrid? 
-No
-Ahhh pues nada, porque te iba a dar el truco para aparcar un coche en la calle. 
-Pues dímelo, aquí no conduzco porque no es necesario pero sé conducir, no viene mal saber lo que me quieras decir...  ¿Cuál es el truco?
-Enfocas y te dices: "estoy aquí y es ahora, deseo aparcar".

En eso, otra persona aparcó en el sitio donde lo haríamos nosotros y me reí. Mi amigo se dijo muy convencido: -"¡Gracias!! ahora que él ha aparcado estoy más cerca de saber lo que se siente aparcar". 

No pasaron 5 minutos cuando encontramos un espacio libre y apto donde aparcar nosotros. Pudo ser casualidad pero me conmovió su actitud ante la situación y el resultado. 

Esto me recordó una filosofía personal que me ha funcionado por muchas vías, "si mi entorno está bien yo estoy bien". Entonces me alegro de cualquier progreso y me ocupo de incrementar tanto mi bienestar como el de mi entorno. El orden ya luego la vida lo determina, si ellos llegan yo voy detrás y viceversa. Con el tiempo y sin saberlo he visto que en su momento también el batallón que me acompaña en las distintas circunstancias ha mediado para mi bienestar o me ha preparado para ello, sin pedirlo ni saberlo yo en ocasiones.

Moraleja 1.:

Ver que el otro encuentra opciones donde también nosotros estamos buscando puede ser un empuje y servir para afianzar la certeza de que para nosotros también hay alternativas viables y no lo contrario. He visto en la calle esta misma situación y muchos se cargan con frases como: "que gilipollas, ahí iba a aparcar yo" "Cabrón, ¿no ves que quiero entrar ahí?" pasa en el parking, pasa con los amigos y los no tan amigos cuando tienen un buen trabajo o han aprobado algún examen, o consiguen una buena pareja, metas cumplidas... muchos de los que no han trabajado su suerte (que yo le llamo actitud), es como si las opciones fuesen finitas y lo bueno siempre es para el otro, pero no es así. Ganamos menos con desesperar, desenfocarnos, tronchar el camino al otro o hasta amargarnos porque él o ella sí y yo aún no.i

-Es más placentero y fácil cuando vamos saboreando y acercándonos a nuestro objetivo a través de los que van en nuestra ruta o nos acompañan en el trayecto. Ganamos doble; antes por disfrutar lo ajeno y en el acto cuando llega nuestro turno. No hay que olvidar que estamos dentro de los que esperan por seguir fluyendo, enfocados y con actitud de recibir; es difícil pasar desapercibidos cuando nuestro mayor bien también va a nuestro encuentro y nos percibe listos y felices. 
  
Moraleja 2. 
La actitud te guia o te aleja de lo que buscas. A veces en paz y a veces a regañadientes. Tu eliges el tipo de energía que le pones.  

Moraleja 3.
También sucede que en ocasiones no encuentras lo que realmente buscas, encuentras algo mejor. Tú decides qué postura tomar en el proceso, el mismo entorno lo nota, te acerca y te compensa. Cuando eres agradecido, la vida te da muchas más razones para agradecer. 

Esto es como estar conectado al "wifi de la abundancia" (como dice mi amigo). Y diría yo que al ser abundancia no cesa, se multiplica para los que estamos ahí dándolo todo, positivos y receptivos.

Solo por preguntar, ¿has probado tú a saborear y bendecir los logros de algún semejante, aún cuando ese objetivo es el mismo que persigues en tus circunstancias? Si ya lo has hecho, me alegro que te abres camino y aprovechas para disfrutar el doble y si aún no, pruébalo y me cuentas. 

¡Gracias Pedro P. López por la influencia positiva para esta reflexión!. :) 

sábado, 24 de marzo de 2018

Florecer pese a la adversidad y el medio.

Esto lo escribí hace unos tres años y me lo he vuelto a encontrar... lo rescato y por aquí lo plasmo, para que no se me pierda más.


Esta foto la tomé hace mucho caminando por un bosque en Bilbao y la verdad es que me impresionó de buena manera. Me recuerda que no importa tu entorno, cuando te enfocas _ ¡nada apaga tu luz!.

A veces ponemos tantas excusas para avanzar y lograr lo que estamos destinados a ser, y otros simplemente con un entorno igual y con apariencia aún más adversa logran llegar más lejos y en mejor condición.

Quiere decir que el límite y las barreras pueden venir desde dentro, ya que no son inherentes a nosotros en efecto. Busquemos, siempre hay oportunidades y valores para sacar provecho, aunque parezca todo alborotado y oscuro. De hecho, se ha comprobado que puede ser más fácil enfocarse entre adversidades y ruido; puede que aquí hagamos una selectividad mucho más precisa, orientada a nuestro objetivo. Si no nos convencemos, miremos las historias personales de grandes artistas, científicos, políticos... de gente extraordinaria en nuestro vecindario o familia, en fin, que los dramas de la vida no pueden ser más fuertes que nuestro deseo de fluir y ser lo mejor que podamos ser  
Simplemente me conectó esta imagen y lo quería compartir  

Hasta la próxima.


sábado, 10 de marzo de 2018

CUÍDATE DE LOS RETRASADOS EMOCIONALES, SON ASESINOS SILENTES.

¿Qué es el Retraso Emocional? aquí vamos a desglosarlo desde varios puntos de vista y en una manera integral:

Un retrasado es una persona que no ha completado su desarrollo o que tiene un desarrollo inferior al que es considerado como normal (de acuerdo al diccionario).

Según como yo lo entiendo luego de haber escudriñado entre teorías; existen diferentes tipos de retrasos en el ser humano: el cognitivo, el madurativo, mental, del lenguaje, psicomotor ... y así. Todos estos retrasos van a ser detectados de acuerdo a un entorno que le estimula constantemente y el individuo debe responder como se espera o como sería lo lógico que ya haya aprendido para su adecuada supervivencia. Los estudios en cuanto al retraso, van generalmente enfocados a los niños y van relacionados con la edad y la habilidad para pensar, entender y moverse o manifestarse. Se trabaja más con los niños porque es en el neurodesarrollo donde se consiguen todas estas destrezas y se puede detectar cualquier anomalía para su corrección inmediata.

El proceso de neurodesarrollo dura toda la infancia; si hay alguna interferencia en este proceso es cuando llega o se da paso al retraso (Según la página neuropediatría.org), y si la causa es corregible y tratable, con una actuación adecuada puede mejorarse el rendimiento intelectual. Cuando no es así, la discapacidad será definitiva y la dificultades intelectuales y de inadaptación social estarán presentes toda la vida. 

Y aquí viene el tema, me parece curioso que todos estos conceptos se estudien y haya literatura de todo tipo para esos enfoques de retraso mencionados. Pero aquí quiero hacer hincapié en algo que no veo mucho escrito al respecto, es el retraso emocional en cuanto a lo humano y personal, ese que no es patológico o biológico y del que vamos y vemos adoleciendo gran parte de la sociedad terrícola. Estas personas que por lo visto cada vez abundan más o no se si es que yo las detecto más facilmente... están en las familias, en los trabajos, en las escuelas, a veces son nuestros jefes, maestros, parejas, hijos, vecinos y hasta llegan a ser presidentes de países; a veces somos nosotros mismos en alguna circunstancia incluso. 

Estas personas tienen en común su incapacidad de empatizar con las emociones y situaciones de los demás y actúan por supuesto de manera contraría a lo que debería ser, ya que son guiados por su desconexión con el medio. Incapaces de amar en una forma libre y sin temores, igual que son incapaces de dejarse amar, no saben hablar desde el corazón (decir lo que realmente sienten) son los que por decirte que te quedes; hacen todo para que te vayas, se comportan de manera inconsecuente. Viven en este mundo de una manera muy poco sana, dada todas las lagunas afectivas o emocionales, las migas y basura que muchas veces cargan en su corazón y las cuales generalmente habitan en sus entornos.

Algunas de estas personas se puede decir que son verdaderos camiones de basura andantes, que la verdad no sé cómo hacen para generarla pero como ellos solos no pueden con ella, intentan repartirla por donde quiera que pasan. Y ahí estamos nosotros, receptivos y empáticos; intentando dar un sentido a esas reacciones y formas de ver la vida que solo nos amarga la existencia porque no comprendemos qué pasa en ellos y empezamos a cuestionarnos nosotros y a darles nuestro tiempo y condescendencia, hasta que nos drenan por completo, a menos que logremos huir del atentado emocional y psicológico con tiempo.

¿Cómo demuestran estas personas su retraso? Pisando y maltratando al prójimo, muchas veces al empleado, burlándose de su pareja, abusando de sus hijos ya sea psicológica, emocional o económicamente. No logran ver más allá de sus propias circunstancias del momento, ni logran sufrir o tan solo captar la tristeza o dificultad ajena en pos de mejorarla. Generalmente, pero no en todos los casos son personas reactivas, muchas veces pasionales y con poco control emocional, calidad pobre en las relaciones interpersonales, en otras manifiestan actitudes antiéticas según las circunstancias. 

Me llama mucho la atención que estas personas son generalmente seres humanos con muy baja autoestima, saben mucho de caricias negativas; pues de las positivas no tienen referencias importantes y no las tienen entrenadas, no son las que les dan un resultado deseado. Usan muchas veces la hipocresía para su manejo cotidiano, generalmente actúan como verdaderos trepadores (en los trabajos), en otros casos mendigos de amor, artistas del teatro de la vida que te hacen mil piruetas para que veas lo que valen y luego que te atraen te das cuenta que era solo para deslumbrarte, porque se cansan de ser amables, solidari@s, amoros@s, espontáneos, justos, honestos y empieza la crueldad de verlos en su verdadera naturaleza patética que muchas veces ni ellos mismos se aguantan. 

Igual, a muchas de estas personas - como no les han enseñado a amar, tampoco reconocen lo que es el amor cuando viene dado desde otra persona hacia ellos. Y ahí es cuando los que sí sabemos lo que es el amor, nos preguntamos: ¿por qué el dice que no le quiero si yo le doy todo lo que soy y lo que tengo? si le doy mi tiempo, mis recursos, mis atenciones, detalles, le ayudo para que sea mejor persona cada día... ¿qué más quiere de mi? _El problema es que ni ellos mismos saben lo que quieren y tampoco reconocen lo que tienen; así es muy difícil. Es un barril de expectativas sin fondo, unos insaciables; nunca es suficiente. O no se creen que puedas quererles sinceramente, porque ellos mismos no se sienten merecedores y es cuando exigen y tenemos que con cada acción demostrar nuestro amor y consideración por ellos, "Le buscan las 5 patas al gato".

Otro tipo de cuestionamiento que nos hacemos es: ¿cómo es que si él o ella dice que me quiere, se contradice en sus acciones, haciéndome entender lo contrario? O ¿por qué tiene esos detalles tan lindos conmigo pero luego me agrede y me humilla? _ ¿qué significa todo esto? ¿qué información me envía esta persona? -significa que estás ante un retrasado emocional, y lo notas porque no hay congruencia entre sus manifestaciones y sus emociones. Necesita ser alineado y no logra ver que te está confundiendo e irritando. Es como una disonancia cognitiva...

Muchas veces hay que alejarse, relajarse y darles tiempo de que se aclaren y no gastar más energías en ello. Una vez me pasó que uno de mis amores pasados (hablé un poco en el post anterior "Cuerpo y Corazón vivo"), con esta persona tenía compromiso de matrimonio y ya solo quedaba un mes y algo para organizar la ceremonia. Con todo listo a nuestra manera, apartamento, regalos de amig@s incluso... de un día al otro empezó mi chico a cambiar, a maltratar el amor que sentía por él y el amor por mi misma.

Yo no entendía que pasaba, pensé que él estaba nervioso pero no comprendía el por qué, porque me había convencido él a mi y es lo que me inspiró más, yo no dudaba de su inmenso amor hacia mi y del mío yo estaba más que segura. Sin entender y agotada simplemente le pedí que me dijera por favor lo que yo tenía que hacer para que todo volviera a la normalidad, que aunque yo no sabía no me importaba, yo lo haría con tal que se acabara esa agonía y regresara la armonía entre nosotros. Pues, de él no salió nada que yo pudiera descifrar, por lo que no pude más y detuve todo, en esas condiciones yo no quería hacer equipo y destinar mi vida con él. Le dije que cuando quisiera contarme lo que le ocurría yo le escucharía...

En fin, que pasó año y medio en eso, a veces hablábamos pero discutíamos y yo no comprendìa el detonante, le molestaba mi risa, mi alegría, mi franqueza... eso y todo lo que una vez le enamoró; pero no era capaz de desaparecer de una vez por todas. Yo me enredaba más, al final, luego que se decidió a hablar sinceramente de la situación y yo con el corazón en las manos escuchándolo pese al tiempo que había transcurrido y deseosa de saber que solucionaríamos todo, porque yo verdaderamente que le amaba (a la persona que era antes de esa situación)... interesado él en que volviéramos pero a sabiendas que me debía explicaciones, me enteré de sus palabras que por una conversación que tuvimos hacía año y medio, él pensó que yo no le quería. La conversación no era más que como ya se acercaba el tiempo de estar juntos de lleno porque nos casaríamos, yo simplemente quería hacer más cosas y pasar más tiempo con mi familia y con mi entorno... esto para despedirme de mi vida de soltera que me encantaba y entraría a una vida y cultura distinta con él.

Él no fue capaz de pensar que anteriormente ya le había esperado un año porque su trabajo era muy absorbente y no era posible la vida entre nosotros en esa condición, le dije que cuando lo dejara me avisara y si estaba yo disponible, volveríamos. Yo quise estar disponible y volvimos luego de un año de no saber nada de cada uno. Pasó otro año de noviazgo donde incluso le ayudé a levantar uno de sus proyectos económicos, y luego le espero año y medio que se decida contarme qué pasó en su cabeza que se desconectó de mi repentinamente y de malas formas... todo eso no fue suficiente para que él supiera cuánto le quería. Por lo que en vez de volver con él, cuando supe las razones, más bien le dije que ahora era yo que no podía hacer nada por recomponer el tema, porque no sabía si en ese preciso instante algo estaba ocurriendo y yo no iba a ser capaz de saberlo hasta dentro de 2 años más y a lo mejor con algún hijo entre ambos (eso él lo anhelaba). Estaba frente a un tipo de retraso emocional, no estaba alineado su comportamiento a su sentimiento, por anclas que no controlaba. Tiempo y energías sembradas en "tierra infértil" para los fines.

Una persona con muchas buenas cualidades, excelente persona y amigo pero con muchas lagunas e inseguridades en el tema amoroso... todo porque en su juventud temprana una chica que él amaba le dejó y él estuvo quién sabe cuánto tiempo (años) en depresión, sin buscar ayuda ni contar a nadie lo sucedido. Muy mala idea, a lo mejor hasta con justificación, pero yo no puedo cargar o vivir con eso; ser feliz y estar en paz es una responsabilidad de cada cual, yo solo puedo acompañarte y dejarme acompañar para multiplicar esos estados de felicidad. No tengo la culpa de haber sido su próximo gran amor. Incluso, recuerdo haberle preguntado al inicio de la relación _si ese tema en su vida estaba resuelto (no me importaba acompañarle en la búsqueda de soluciones), a lo que él me aseguraba que sí, que ya todo resuelto_. Pues al final no, y lo demostró con su ceguera, actitudes y razonamientos. Menos mal que pude verlo yo antes, porque también me di cuenta que aunque le quería, yo iba muy forzada al hacer o dejar de hacer cosas en pos de darle seguridad y despejar sus miedos en cada instante. Aún en contra de la cultura y con el permiso de mis sentimientos, eso no es la vida que yo quería ni la que quiero con nadie. Como dice una canción de Anthony Ríos: "Es mejor para convivir: comprender más y amarse menos"  y para eso es necesario una comunicación efectiva y una libertad emocional adecuada, de lo cual él no hacía por ejercer en ninguno de los dos casos.

Por otro lado, pasa también en las religiones... la gente en la calle, que no te conoce o sí pero no comprenden tu valor intrínseco e igual te hablan o juzgan como si ellos tienen la verdad absoluta y el camino a la salvación espiritual (si existiera tal salvación), cuando te dicen con fuerza y te ruegan casi sorprendiéndote _ que por favor dejes entrar a Dios en tu corazón_. Una vez respondí a una señora que se revisara ella, porque si ella no podía ver a Dios en mi rostro y en mis actos, entonces era ella que a lo mejor no lo tenía y por eso no lo ve. Jamás volvió a tocarme el tema. 

Así en el amor, en la vida y en el trabajo, cuando nos sacrificamos en tiempo, energía, gastamos más en fisios y taxis, descuidamos hijos, pareja o amig@s por quedarnos horas extras o intentar dejar todo más fácil para el que llega o el que sigue la tarea. O simplemente damos lo mejor de nosotros con todo el esfuerzo y al detalle que implica... Hay gerentes y compañer@s que no logran ver el esfuerzo ni empatizan con la realidad de la situación laboral y personal de quien la vive. Y ahí es el momento de preguntarnos: ¿Qué hago yo aquí?, ¿Que espera este retrasado(a) de mi?, ¿Podré esperar a que se ponga a tono o hay algo que pueda yo hacer?, ¿Sabe él/ ella que es un retrasado (a) emocional?, ¿Está dispuesto/a a dejarse ayudar?, ¿Se da cuenta de que me agrede con su falta de tacto, sus análisis, acciones, comentarios, solicitudes o comparaciones fuera de lugar? 

Cualquiera de estas preguntas nos pueden dar pistas de que es el momento de protegernos y buscar auxilio, es decir, armar nuestro batallón de seguridad emocional y en el sentido que sea necesario. ¿Por qué? Porque estas personas intentan disminuir nuestro valor para levantar el suyo o tapar sus desdichas; restregándonos cruelmente faltas que muchas veces ni falta son, o no se dan cuenta porque no son empáticos, sin más. Nos drenan la energía cuando hablan de manera ambigua, o nos hacen sentir culpables por situaciones ajenas a nuestras manos, insultan nuestra inteligencia cuando nos quieren poner en ridículo o en vergüenza por tonterías o simplemente quieren hacernos entender una lógica absurda, pero que para ellos es la que debería ser y entienden que nosotros debemos integrarla en nuestro sistema. Igual cuando maltratan nuestros sentimientos al no ser respetuosos de los mismos o desconsiderados... 

Hay mil cosas de las que puedo seguir hablando porque las veo, las vivo o me entero igual que muchos de ustedes, pero este post es solo para hacer una aproximación a un tema que veo nos rodea, solo que no nos detenemos a menudo a desglosado para poder comprenderlo y necesitamos protegernos. ¿Como? haciendo por compartir con nosotros mismos y conocernos mejor cada día, para que nadie venga desde fuera a decirnos cuánto valemos y quiénes somos. Educando nuestra emocionalidad, autonomía y empatía, hablando con la gente e intentando primero comprender y luego que nos comprendan a nosotr@s, siendo tolerantes con las personas que dan lo mejor de sí y cautos con quienes prefieren ser tacaños en ese sentido, evaluar las críticas y valorar el grado de importancia en relación a la realidad que nos toca y preguntarnos siempre: ¿ese comentario viene para que nosotros aprendamos o viene para aplastar o levantar el ego de alguien?. "Las palabras se derivan de quien las dice" ¿esa persona que me habla tiene bases influyentes para yo creerme que lo que dice realmente me involucra en ese sentido que dice?, ¿Es clara esa persona en sus argumentos?, ¿Cambiar esta actitud, hábito o situación me hace ser mejor empleado, pareja o persona en general o más bien me quita valor en en algún sentido?, ¿me interesa?.

Trabajar en nuestra libertad emocional, espiritual, social, económica nos permite ser más selectivos de las críticas que necesitamos asumir para nuestro desarrollo y bienestar, nos hace desechar esas que solo estorban nuestro crecimiento como seres humanos y en los roles que desempeñamos día a día. 

Detectar la envidia, se dice que la envidia es la expresión de admiración más sincera que una persona puede expresar a otra. Tomando en cuenta esto, tenemos para evaluar que cuando estos retrasados emocionales empiezan a picarnos y a amedrentarnos es porque hay aquí un detonante y varios factores:

A) Si envidian mi valor es porque no conocen el suyo, ni lo han trabajado a conciencia.

B) Si envidian mi valor puede ser que no poseen valor notorio a sus ojos, porque andan viendo lo que hace la gente y repiten sin un criterio personalizado a su situación.

C) Son tiburones al acecho que si sangramos les estamos llamando a devorar. Y sangramos cuando dejamos ver lo buenos que somos en algo (con la gente, con el dinero, con el trabajo, con nuestro amor propio...) 

A estos hay que decirles que en vez de mi valor, mejor por favor envidia mi esfuerzo y lo que hago para cada día ser lo mejor que puedo con lo que tengo. Estoy segura que si haces lo mismo contigo (el retrasado) podrás ser tu mejor versión de ti y que no lo eres porque estás gastando energías pendiente de que yo me distraiga de mi misma (o). 

Hay que hacer como dice la canción de Julio Iglesias: "Vuela amigo vuela alto, no seas gaviota en el mar. La gente tira a matar cuando volamos muy bajo..."

Es decir, nuestra autoestima, autorespeto y mérito debe ser tal que cuando encontremos estas personas en nuestro camino, estos se queden con las ganas de haber podido con nosotros. Y nosotros pasar de largo como si no pudiéramos notar su presencia, de tan lejos que estamos uno de otro o como si tuviéramos un GPS que diga: Retrasado a 200 metros, favor girar por donde más rápido y efectivamente se aleje o se le pierda, y si no puede, retroceda, desaparezca o prepárese de inmediato (en caso que nos topemos con ellos en un entorno inevitable) algo por el estilo. Pero bueno, que para eso tenemos el instinto, este hay que educarlo, "el exceso de análisis causa parálisis" también hay que dejarse llevar por las corazonadas, observar y actuar de frente. A veces hasta ni gastar energías y solo marcharnos o cerrarles las puertas con llave y clave a los retrasados. Pues por más que les repitamos nuestra manera de ver las cosas simplemente ellos no son capaces de internalizarlo, comprenderlo y actuar en consecuencia si fuese necesario. No están en nuestra honda, y como dice el artículo de neuropediatria. org: son dificultades que se manifiestan durante toda la vida de esa persona... 

Hasta aquí mi análisis y observación acerca de los retrasos emocionales, con personas en esta línea hay que andarse con cuidado, ser tolerantes en la medida de que no nos dañen y nunca mostrar debilidad, hay que recordar que muchas veces actúan así porque nos ven más fuertes que ellos, muchas veces en caso que sean pareja tienen miedo a perdernos y no saben expresarse adecuadamente y es lo que les detona; porque tampoco te dejan ellos, hay un apego. Es un juego un poco raro. Sentirse amenazados, acorralados o indefensos ante nuestra personalidad, fortaleza o cualquier cualidad que no son capaces de apreciar de manera sana les hace mostrarse con más retraso aún, porque pierden los controles y pierden cualquier asomo de sensibilidad.

Aquí como ya dijimos es una inteligencia emocional y empatía truncada o no educadas desde el proceso de formulación, cuando somos niños (cuando no es biológico el tema). O bien su base era tan débil que cuando se encuentran con otro retrasado emocional por la vida o situaciones difíciles, se ven desamparados y sin herramientas. Estas personas o situaciones les marca en una manera negativa tan contundente que parecería que es la forma que resulta a seguir, aprenden justo lo que no deberían hacer.

Hago desde aquí un llamado a madres, padres, maestros, tíos, abuelos, gerentes e individuos en general: es responsabilidad de ustedes / nosotros modelar un comportamiento y detectar situaciones para corregir a tiempo y romper esos patrones de conducta tan dañinos. Estoy segura que si ponemos atención temprana a los niños; el bullying en las escuelas, el machismo agresivo, el acoso laboral o el suicidio no fueran noticias cada día y mucha gente no fuera tan dependiente de antidepresivos como lo son ahora, donde cada vez más personas y entre ellos niños y adolescentes en la población mundial y más aún en los países más desarrollados, y donde se supone que la gente es "más independiente" no pueden mantenerse sin dichos medicamentos. 

Como dice el presidente Mujica: haciendo por ser feliz y llenando tu vida de sentido ayudas al medio ambiente. Tanto porque demandas menos cosas materiales para vivir satisfecho, como también apoyas la armonía y felicidad de tu entorno en vez de disminuirlo con caprichos, amarguras e insensateces. Eso solo se logra con una sana emocionalidad, una alta autoestima y dando un sentido a cada etapa de tu vida. Esto nos ayuda a generar un deseo de disfrute sano, deseos de vivir y como consecuencia dejar vivir y crecer al prójimo; así se crea la armonía. 

Cuando somos pequeños es responsabilidad de nuestros padres, madres, maestros y entorno ayudarnos a educar nuestra inteligencia emocional; cuando crecemos es nuestra responsabilidad aprender a manejarnos, a querernos y apreciarnos para poder disfrutar y valorar las bondades de los demás. Practicar la tolerancia y receptividad con las diferencias y comportarnos de las personas y aceptarlas como parte valiosa de un todo, que la gente nos quiera a su lado y no por el contrario que nos quieran bien lejos, por vernos como terroristas o matadores emocionales, de sueños y de vidas.

Ahora si, espero hayan encontrado tips para detectar, entender y manejar la situación al momento de lidiar con un retrasado emocional, Hasta la próxima.

Nota: Este escrito lo motivó la historia personal de un amigo, para no contar su ejemplo que era muy similar, conté el mío (en el caso de pareja). Aunque en mi caso ocurrió hace más de 10 años y está más que superado en los sentidos que nos aplican, ha podido ser de utilidad para base de este análisis. 

sábado, 24 de febrero de 2018

¡CUERPO Y CORAZÓN VIVO! ¡Que Fluyan!!

En estos días me fuí a bailar y recordé algo muy curioso, jocoso e interesante que me pasó hace unos meses en Madrid. 

Un día vino un amigo de República Dominicana y me invitó a una conferencia a la que él debía asistir y yo no tenía intenciones de ir. Al final, por no saber si podría ver otro día a mi amigo, decidí acudir. Por temas de salud y mal cálculo del tiempo llegué tarde al lugar y para colmo, ya ahí dentro, unos 15 minutos después y de pié; me entró un calor, sudores y frío al mismo tiempo, me temblaban las piernas y se me abría la cadera y el estómago, se me nubló hasta la vista, no escuchaba nada... Con ayuda de mi amigo llegué a una cafetería dentro del sitio y me dieron coca-cola, zumo de gazpacho y tortilla y pues un asiento. Él se regresó al cometido de la conferencia y 40 minutos después yo estaba medio mejor, podía ser una baja de tensión... 

Era el primer día que veía la luz en condiciones y sin medicamentos, luego de estar en casa varios días medicada y entre fisios por una lumbalgia... Igual era también el primer día de una tristeza profunda por el ejercicio de separación mental y emocional de uno de esos amores de los que hay que apartarse, porque amor por alguien es también propiciar y promover ese rumbo que hay terminar de recorrer y le hace feliz, aunque uno no pueda acompañar o involucrarse en el proceso. Al menos hasta que las condiciones y los astros sean favorables para el encuentro otra vez y ya en otra etapa... Puede que ese cambio brusco de estar en casa - a salir a la actividad, luz y temperatura de la calle, estar de pie, más el cúmulo y revuelta de emociones afectivas me impactó físicamente y a tope (sí, soy muy sensible a veces; es de humanos creo). 

Mi amigo volvió de la conferencia y me encontró amenamente hablando con otra amiga suya, que dada mi situación y el susto él le pidió de quedarse conmigo hasta que terminara todo y él volviera... Yo no la conocía de antes, fue a raíz de esto; disposición que agradezco a ambos. 

Al final, que vino mi amigo dominicano, la chica también dominicana y se integró otro amigo puertorriqueño (El Caribe profundo); estuvieron conmigo un rato más tomando algo en un bar del entorno y comentaban que ya me veían bien, que entonces les llevara a bailar. Les dije que no sabía si era buena idea y me apoyaron de ir porque allí mejoraría, según ellos... Quedamos que íbamos caminando, y si veía que podía, entrábamos a la disco; y si no, nada... Fuí sin ánimos la verdad, pero al entrar y escuchar la música se me fué el mareo, la flojera y la visión era más clara que nunca aún en la oscuridad... y es por lo que me pasé casi toda la noche bailando con mis caribeñ@s y como hace tiempo no lo hacía; aún cuando debía trabajar al otro día... En fin, que me sentí súper bien!! Creo que me curé. La música y el baile la verdad que hacen lo suyo (a quien lo vive claro). De haberlo recordado lo propongo yo antes y no me doy esa hartura previa de comida que me dejó boba y algún kilo, que habré quemado con los brincos en la pista de baile... Al final es preferible ahogar la tristeza en alegrías, esto me gusta del comportamiento peculiar isleño (no siempre, pero se da mucho en el caribe. (Prefiero llorar bailando en la disco o con los pies en la orilla de la playa y no en mi casa). En fin, que estas son cosas de un cuerpo vivo jejeje.

Por cierto, paralelo a esto, cuando salía del baño del sitio de la conferencia... luego de arreglarme un poco para volver con mi amigo y sus amig@s, un chico alto y agradable de ver se me acercó muy interesado, yo creía que me vió desmayar en la conferencia porque me preguntó que cómo estaba... quedamos hablando un rato corto, pero ameno y luego vino otro amigo suyo que no se dió cuenta que este le había dejado caminando solo, para instalarse a hablar conmigo en el pasillo...muy divertida la situación. En eso cordialmente me despedí y regresé con los míos... Horas después me los encontré otra vez a estos dos chicos, justo en el sitio donde estábamos bailando y amablemente el primer chico (el que me abordó) se incluyó en algunos espacios de la noche para conversar... pocos días después quedamos a compartir otra vez y así.., pues aunque es Español el no vive en España, su sede no estaba en Madrid y ya casi se iba (primero de Madrid y luego de España). Todo muy extraño pero bonito mientras estuvo el chico y cuando se fue también, luego regresó y fue mejor y aún más interesante para ambos. Aunque así como inició todo extrañamente y sin mucho aspaviento, también así se acabó...

Cosa más rara aún, porque lo veía tan feliz y haciendo planes; planes que yo no alimentaba del todo porque me cuesta si no ha cuajado realmente lo necesario para yo generar esa confianza... no me gusta comprometer mi tiempo y espacio a futuro de manera precipitada, pero me gusta ver a la gente entusiasmada y por ello no desbarato iniciativas _ya luego sabremos lo que hacer, de acuerdo a cómo se dan los temas... En fin, que me parecía tan equilibrado este niño, incluso es parte de lo que me llamó la atención, su personalidad pausada pero decidida y sobre todo en control, con valores, divertido pero discreto, curioso pero no invasivo, con una vida y unos hábitos que parecían gustarle, es decir, conforme con su estilo y pendiente a sus cosas y no a las mías, las mías para compartir por ratos; pero no representaban el centro de su atención... está demás decir que es bastante inteligente, con destrezas sociales y humanas como me gusta a mi la gente. Hablábamos de todo, desde baile hasta de la NASA, pesca y reencarnaciones, historia... era divertido e interesante ese tiempo en su compañía. 

Demasiado fácil el fluir en principio (ambos estábamos sorprendidos de tanta conexión) y un día simplemente no fluyó más, empezó a enredarse el asunto y a ser tosco el trato, por lo visto no había aún o desapareció la madurez que pudiera existir para intentar conversarlo de primeras (antes de reaccionar con apatía) o a lo mejor faltaba el ánimo de enfrentar la situación que incomodaba, o miedo, o información que yo desconocía o él, o ambos, quizás faltó valor o interés para alinear expectativas, a lo mejor mucha sensibilidad y poco aguante (de ese de cuando no se está acostumbrado acierto estado o estilo), tal vez muchas expectativas o temor a que se cumplieran... No sé realmente y no le doy muchas más vueltas. Considero que hice mi parte de observar, preguntar, comunicar, dar espacio, concluir y seguir con mi vida de manera apartada y en mi ritmo. Yo es que no le doy mucha tregua al desdén o a los acertijos emocionales. Cuando quieran resolverlo que me avisen, ni me torturo pensando sin pistas ni obligo a que externalicen si no se sienten capaces... a su tiempo todo llega... 

Una vez me ocurrió que tuve que detener mi compromiso amoroso a un mes de la boda y con una de las parejas más especiales que he tenido, y a lo mejor una de las que más me ha amado. Nunca entendí la razón de su comportamiento en ese preciso momento. Un Año y medio después me enteré por él mismo del por qué se nubló él, al punto de yo no poder soportarlo y tener que decidir repensar y detener todo, cuando estábamos según nosotros más que preparados y motivados. Sobre todo él, más que nadie deseoso de hacer una vida juntos, pensé que me lo habían cambiado... La razón más absurda para mi, pero el miedo más grande para él, y el pobrecito no tuvo valor de enfrentarse hasta año y medio después... Por supuesto no volvimos a ser pareja, aunque en la espera, volver era lo que yo más deseaba; pero me decepcionó mucho su manejo y crueldad en el transcurso de ese tiempo... no sentía que cimentábamos en tierra firme, yo no al menos; y no era un tema de amor, más bien de herramientas personales, miedos y arrastres mentales que era él quien debía lidiar con ello en aquel momento. Instantáneamente al saber sus razones se me salió del corazón la ilusión de continuar y hacer vida con él, aunque con mucha tristeza claro. Pero el sacrificio iba a ser extremo si no estábamos en sintonía con nuestro kit emocional; y viendo la historia y los desgastes innecesarios no me sentía motivada a dedicar muchas más energías (por tercera vez y año, en su caso). El tiempo y otras situaciones luego me dieron la razón. 

Ahí comprendí lo complejo que pueden ser los sentimientos y cerebro de una persona y lo importante de una sana comunicación y sana emocionalidad. Todas las personas no tienen ese talento desarrollado (el de comunicar) y a veces por más que se intente modelar o enseñar, hay quienes no se abren a aprender o sus miedos sin tratar obstaculizan dicho aprendizaje... por ello no me hago expectativas ni presiono a nadie la verdad, para que sea lo que tiene que ser y yo pueda observar y disfrutar tranquila; sin agobios por ambas partes (generalmente la que se agobia y sale corriendo soy yo, esta reciente vez no me dió tiempo para ello jejejeje). Eso sí, no hablo de salir corriendo desde la cobardía, si estoy agusto, cuando estoy voy con interés e intención de dar y vivir la mejor experiencia dentro de las condiciones, ya estemos por 2 días o por 5 años... sea cual sea el tipo de relación que podamos equilibrar. Como dice la canción "Los amores cobardes no llegan a historias; se quedan ahí" y es que a mi me gustan las historias, pero no esas que son forzadas o angustiosas; me gustan las de verdad, las que al menos te dejan algo bueno para aprender, comprender o recordar... si veo que es solo un desgaste sin sentido pues lo corto de raíz.

En cuanto a este chico que conocí, simplemente yo quería disfrutar y experimentar un poco más eso que me parecía interesante y divertido; pero en tranquilidad, con sentido y sin desarmonizar mis espacios y mi vida feliz. Pero si no se puede, no se puede. Parece que eso no se entendió y es que el tiempo es muy corto; si no hay interés de alinearse y/o no se entiende o valora lo que aportamos en cualquier tipo de relación pues "a otra cosa mariposa"... Ya habrá tiempo de devolverse y retomar, o no, quién sabe. Pero por ahora cada quien a lo que más le ocupa el interés. "Lo que está para ti ni aunque te quites, y lo que no está, ni aunque te pongas" abreviado en buen dominicano "Lo que ta` pa` ti, ta` pa` ti y lo que no ta pa` ti, no ta` pa` ti" Las cosas deben ser fáciles en este sentido, al menos es mi pensar y es como a mi me funciona.

En conclusión, yo siento que él solo vino para que yo no estuviera triste y pasara de una etapa a otra en una manera tranquila (por lo que comento en el tercer párrafo). De hecho, al concluir le dí las gracias por ese tiempo que estuvimos bien; aunque el no sabe del todo por qué lo digo... a lo mejor un día le comento, o no... Ahhh por cierto, luego supe que el chico no me vió desmayar en la conferencia. De hecho entró, inspeccionó el lugar, no había sitio para ellos y se iban. Es por lo que simplemente me vió caminando al salir yo del baño (estaba cerca de la salida) y se detuvo para acercarse y abrir una conversación que le permitiera conocerme... dice él que sintió una energía que le motivó atreverse, porque realmente no es tan lanzado; cosas inexplicables, asumo que esa misma energía le motivó a bloquearse jejejeje... Lo bueno es que entre mi amigo, sus amig@s y este chico me alegraron la noche, me curaron el cuerpo, me ayudaron a sanar el alma y recuperar mi equilibrio otra vez. Y todos en sus respectivos países y actividades. Normal. Gracias a tod@s!! :) 

Definitivamente no puede uno aferrarse a resultados, lo mejor es fluir conscientes de que somos parte de un todo y que ese todo debe seguir maniobrando en su propio ritmo, con cada uno cumpliendo su rol desde el corazón y en cada acción que se emprenda o situación que surja. Yo sigo fluyendo en otros aires de armonía y aquí estoy para cualquiera de ellos que me necesite. 

Pues bien, esta ha sido la historia jocosa y curiosa. Estas cosas pasan a un corazón vivo. hasta la próxima.

miércoles, 14 de febrero de 2018

DESDE MI HUMILDE MORADA, EN EL DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD.

Hay cosas por las que hay que dar gracias. Hace un tiempo un amigo muy querido y una de mis hermanas se reían conmigo en distintos tiempos, diciendo que mi casa parecía una embajada. Incluso llegaron a recomendar el hacer un libro de visitas para el recuerdo... Esto porque en varias ocasiones, cuando hablábamos, casualmente había un huésped o había venido a visitarme algún amigo o amiga que pasaba por Madrid, ya sea en escala, aprovechando una escapada o como parte de alguna ruta. 

 Encuentro fugaz
con uno de mis amigos queridos
en una estación de tren.
En el tiempo que llevo acá, en España, he recibido amig@s de antiguos trabajos de mi país, que aún viven o no allí, ex-compañeros de estudios, tanto de la primaria como de universidades, y que ya se han marchado a sus países; amig@s que he conocido en España y se van y vuelven, amigos de mis amigos, hermanas, cuñados... ellos, todos, vienen de paso y se reportan con cariño o avisan de su paso para yo llegar donde estén; ya sea una estación de tren, cafetería, hotel o aeropuerto... esto simplemente para intercambiar un abrazo o compartir y si da tiempo también un café. En fin, que hasta este mismo amigo que se reía; hace escala en mi morada siempre que puede para compartir una cena, desayuno o lo que toque cuando coincidimos en tiempo.  

¿Yo qué puedo decir? solo sé que he sido muy afortunada. Porque lo único que puedo ofrecer es mi espacio personal, mi guarida o cueva; la cual raya en lo normal. Una casa amueblada como la de los tres cerditos, lo justito para los que allí tranquila y felizmente vivimos, dos televisores uno más moderno que otro (que realmente no sabemos del todo lo que ofrecen y son capaces de hacer _porque pocas veces les encendemos), un comedor para cuatro personas que se convierte para 10 solo por la obra y gracia del espíritu santo; como diría mi abuela Yolanda. Y para colmo de los colmos, mi sector geográfico no es céntrico, es decir, no está en ruta del interés popular (que hasta ahora sepamos) jejejejej, lo que me deja entender que el que viene aquí, viene expresamente y con esta dirección en su móvil o escrita.

Pienso en ello y me doy cuenta que a lo mejor por lo anterior descrito, el que llega, comparte en una manera que no hay interferencias, de nada. Solo hay espacio y actitud para disfrutar de la amistad. De las conversaciones y las risas de las cosas que nos pasan y los recuerdos que llevamos con nosotros.


Despertar de cumpleaños
Esa humilde mesa, al lado de esa sencilla cocina; ha sido testigo de lágrimas, de risas, tertulias entrañables, planes, resacas, bailes, sorpresas, estudios; en fin, que no la cambio por nada. Al contrario, espero tener siempre el tiempo, una silla, un vinito y espacio de recibir a cuanto amig@ desee venir a dejar un poco de su esencia a nuestra guarida sagrada, a nuestra morada. De la cual, valga señalar que solo dispongo abiertamente de 1/3 y es cuando mis amad@s roommates se vuelven cómplices para que esto siga siendo parte de la alegría y experiencia de vivir junt@s en Madrid y acumular historias para contar y reírnos dentro de unos años o desde ahora. 

A ver, que a todo el que me dice que viene yo le advierto; lujos cero, y es cierto. Lo más que puedes encontrar es una habitación (la mía) llena de maletas y un rincón con souvenirs de todo tipo; que van dejando los amig@s o de los viajes que hacemos mi clan y yo; y por supuesto, fotos y postales por alguna que otra pared...

Hace un tiempo, en mayo pasado, hicimos un viaje a Trévelez, Granada, España. De este lugar, entre otras muchas cosas sale también uno de los mejores jamones del mundo (solo como cultura general). Pues, aprovechando el viaje a Trévelez trajimos varios productos comestibles y determinamos fecha para degustar en una cena con amigos muy queridos, entre ellos los que hicimos el viaje. Me dió mucha risa porque nos dimos cuenta que no teníamos suficientes trastes para llevar a cabo el cometido culinario en su máximo esplendor, que estrés... fuimos a servir la mesa y por poco nos faltaban cubiertos.

Degustación entre amig@s.
Luego, a la hora de los chupitos tuvimos que improvisar alguno que otro vasito para el shot digestivo. Esa noche había llegado yo del trabajo y sin ánimos de salir otra vez a comprar nada, por lo que en estas situaciones es cuando intento ser práctica, ya que siempre pienso que vivo como turista. En ese momento también reflexioné y me di cuenta que luego de unos años era bueno acomodarse en este turismo, solo por respeto a la audiencia jeejeje 

Todo salió muy bien, más que nada por quienes componían esa hermosa cena. Muchas risas, estrés de no saber si saldría lo que se planeaba; puesto que los utensilios eran semi-improvisados y adaptados al momento. En tanto, con algo de música, vino, entre flamenquines, sobre mesa y al final simplemente el deseo de que llegue ocasión para repetir el momento.

Habichuelas con dulce en Semana Santa

Humildemente, gracias amig@s por hacer de este simple lugar un espacio privilegiado, por recordar con cariño mis coordenadas o dejarme saber las suyas para conectar cuando se da la posibilidad y así alegrar mis días de estancia en tierras lejanas.


Esto me confirma y da la seguridad de que mis amig@s me aprecian realmente y no por otra cosa. Porque es que gracias a Dios no poseemos nada material que pueda motivar un sentimiento de atracción equivocado; al contrario diría yo, hasta nos sirve de filtro. Que aunque lo dudo, pero bueno por si surgiera el caso.

Bienvenida Mari desde Panamá
y mi querido Raúl desde Málaga

Gracias eternas a todos mis amigos queridos :).

Aquí dejo un escrito de Unity que me encanta y corresponde a la lectura del 15/12/11, casualmente ese día era mi cumpleaños y fué el último que celebré en mi país. Esta lectura la dediqué a mis amig@s en la actividad que hicimos de festejo, ahora la dedico a tod@s los que se han sumado desde ese entonces y a los que faltan.

"La Amistad es un espejo que refleja la gracia de Dios. 

A lo largo de mi vida, tengo infinitas oportunidades de ser un amigo y de hacer nuevas amistades. Cada relación personal me permite experimentar a Dios mediante la bondad, la paz, la felicidad y el amor. Una amistad también me brinda la oportunidad de compartir mi dones.

Mis amigos y yo balanceamos nuestra fortalezas y debilidades, y disfrutamos de una camaradería a medida que transitamos por la vida. Mis amigos me conocen y aman, elevan mi espíritu con su presencia y me ayudan a encontrar mi lugar en el mundo. 

Yo retribuyo con alegría y lealtad. Cada amigo es una bendición en mi vida, ayudándome a ser la persona que soy hoy. Doy gracias a Dios por mis amigos."


Feliz día del Amor y la Amistad.
14/02/2018

domingo, 14 de enero de 2018

¡EL SOSPECHOSO Y YO!

Este primer domingo de enero viví un dejavù emocional en un juego de scape-room con mis amig@s. La misión que elegimos se llamaba "Pena de Muerte". Este juego se desarrolla en dos habitaciones cerradas y ambientadas en el contenido de una historia de investigación criminal. Había que descubrir las pruebas que liberaban al único sospechoso, que se encontraba encarcelado acusado de un asesinato (uno de los amigos era el personaje). Todo esto lo descubriríamos trabajando en equipo, a través de la lógica (incluyendo las matemáticas), la intuición, la osadía y algunas pistas y acertijos facilitados por el equipo de profesionales del centro; los cuales nos monitorean a través de cámaras en todo el transcurso del proceso y nos ofrecen solo 66 minutos para dar solución al caso.  

Mi regresión a la aventura paralela empezó cuando vi en el suelo una pegatina o dibujo de la imagen de la portada de un libro que dejó estragos en mi y en parte de mi entorno; "El Sospechoso", así se llama el libro y por eso asumo que se encuentra allí, en la sala de acción (muy bien pensado). Esta historia, de mi con el libro, un amigo me dijo de escribirla y lo hice; pero nunca la compartí más que con algún cercano en ese momento. Así que ahora creo es tiempo de compartirla con ustedes. 



Hace unos años (recién llegada a España) estaba en el centro de Madrid buscando un libro específico en psicología deportiva y no lo encontraba, caminando y caminando me alejé y me perdí hasta que llegué a Lavapiés. Un barrio inusual, muy cultural y diferente, de hecho es uno de los barrios más viejos y diversos culturalmente hablando _ en Madrid. Esto por la cantidad y variedad de inmigrantes que allí habitan y el tono Bohemio-Alborotado entre sus calles. Aparte los sitios para comer y los precios, una buena combinaciòn para darse un baño de "pueblos" y cultura general en cualquier tarde y sin ir muy lejos. 

En este lugar, Lavapiés,  hay muchas librerías-cafés y bares, teatros de distintos niveles y nacionalidades, todos conviviendo en relativa armonía... es por lo que me llama la atención. En una de estas librerías-café "La Libre" (nombre que me atrajo), me detuve a tomar algo, pues estaba ya muy cansada por el tiempo que llevaba aventurando en la búsqueda del libro mencionado... *En estos cafés hay libros usados, dispuestos para lectura en el momento y no para la venta o alquiler*.

En esto veo que hay un libro en la meseta del sitio y pues me vino la curiosidad, porque era un libro de investigación policial. Yo nunca había leído libros de esos, expresamente escritos para el público en general. Recuerdo que un día estuve hablando con mi amiga Yeycy, que en ese momento (desde años atrás) y actualmente es la coordinadora de los proyectos de investigación donde yo trabajaba en Rep. Dominicana, de hecho su responsabilidad viene dada como "Investigadora Principal". Siempre hablábamos de temas diversos aparte del trabajo (eso me encantaba) y en esa ocasión ella me contaba que ese tipo de lecturas le fascinan y la entretienen muchísimo (por cierto, ella es investigadora en salud, ensayos clínicos y temas sociales... pero investigadora al fin), con una mente muy curiosa y perspicaz, igual que yo en muchos aspectos… 

Pues, como ella es una mujer súper culta y divertida, entendí que podía ser mi primer acercamiento a ese mundo según yo desconocido, y que aquello podía darme unos ratos amenos de suspenso e intriga; sensación que viví a profundidad en un único y corto libro de Gabriel García Màrquez “Crónica de una muerte anunciada” y en los libros de derecho de mi padre y mi hermana (libros de criminología, casos de estudio que me gustaba hacer con ellos, y las historias en los tribunales que con tanta pasión ellos me contaban o yo iba a presenciar por mera curiosidad y adoración al amor y buen hacer de la profesión que ejercían y que aunque me gustaba también, nunca quise formar parte directa del club por querer hacer otras cosas que también me gustaban y no me limitaban al espacio geográfico o a mi parecer a algunos estilos en general. 

Así que simplemente tomé el libro del anaquel para leer el título y el prólogo: "El Sospechoso" de L.R Wright. Inmediatamente la curiosidad y el preámbulo hicieron que me enamorara del contenido por descubrir, que incluso dice allí había ganado un premio (Edward Award) como mejor historia de suspenso. Yo ya estaba en mis aguas!!

Le digo a la chica del Bar-Librería-Café que por favor me ponga un café con leche y pregunto que si puedo sacar ese libro de entre los otros para leer algo mientras me tomo la merienda. Ella me contesta que sí, que están ahí con ese fin, al igual que los demás... empiezo entusiasmada el viaje a este otro mundo; cuando vengo a darme cuenta estoy totalmente sumergida en la lectura y veo que el tiempo ha pasado, llegué a las 03:50pm y ya eran las 04:50pm. Le digo a la chica que por favor me ponga una cervecita sin alcohol (yo para que no me estorben por no consumir y poder seguir mi lectura en paz). Al rato me doy cuenta que cada vez que levanto la cabeza el público a mi alrededor es diferente, cosa que me da igual, pero me hace saber que el tiempo avanza y yo no me he movido de ahí... Así pasaron varias horas y yo nerviosa porque quería leer lo más posible antes de irme, por si no encontraba ese libro para comprarlo (ya venía de una búsqueda fallida), deseaba asegurar que yo sabría el desenlace de la historia. 

En eso le pregunto a la chica si era posible colocar el libro allí donde estaba y encontrarlo luego cuando yo volviera, a lo que ella me dijo que era dudoso porque la gente iba, leía, hablaba y se movía... así que no había un control del paradero de los libros. Pensé _debo seguir leyendo entonces_, y le pedí otra cerveza (esta vez se me olvidó decirle que sin alcohol) y así repetí la acción unas dos veces más... En ese transcurso ya le había preguntado otra vez a modo de afirmación _que si yo dejaba el libro detrás de algún anaquel, a lo mejor era posible encontrarlo... ella seguía empeñada en la misma respuesta y yo dándole vueltas a la pregunta. ¡Diossss!!!  debo seguir leyendo. _Pido una coca-cola_, pues ya sentía que el alcohol hacía efecto en mi lectura, luego me pedí una infusión no se de qué y continué...

Al fin que veo a mi alrededor, solo quedo yo en el lugar, y nada más había leído unas 70-75 páginas, pero eran doscientas y pico _no me dará tiempooo_. Ya cuando le digo a la chica, la última vez, que me traiga la cuenta y pregunto "que si era rotundamente imposible yo poder encontrar ese libro nuevamente al otro día_ para continuar mi lectura. La chica ya harta pero con voz muy amable aunque tajante me dice: Oye lo que vamos a hacer,  -colocó las dos manos encima de la barra como si se estuviera apoyando para saltar, más que había abierto los ojos hasta su máximo nivel de estiramiento  Me dijo: -Llévate el libro!! Sí Sí, llévatelo! Además ya te has tomado no sé cuantas cervezas, café, refresco, infusión; ese libro está ya pago y es un regalo del Bar para ti. ¡Llévatelo por favor!  Además es raro que de una en un lugar como estos te enganche un libro así y de inmediato –Yo no lo podía creer y lancé un grito de júbilo y le di las gracias con una sonrisa de oreja a oreja. ¡¡Que felicidad!! ¡¡Que emoción!! (Creo que en ese lugar habrán puesto una foto mía en algún lugar oculto para no dejarme entrar en una próxima - cuando he vuelto me siento fuera).

Ese día me fui nerviosa a la casa, leía en el metro, en la parada del transbordo, que feliz yo era. Llegué a mi casa a llamar a mis hermanas (una en Italia y la otra en Estados Unidos) les conté lo que me había pasado y estaban tan intrigadas que me preguntaron de qué trataba el libro, pues les comenté que era una historia policial, un Sr. anciano sospechoso de matar a otro anciano igual que él de unos 85 años y no se sabía el por qué, y encima a esas alturas de la vida, aparte que ni habiendo la seguridad de que era él se habían podido detectar pruebas válidas que lo inculparan porque era algo más allá de pruebas físicas, era algo emocional…pero ahí estaba la intriga, el perfil psicológico del asesino que a lo mejor no era asesino porque solo fue un crimen y de ser cierto, tampoco era su costumbre, por lo que no aplicaba para la profesión de criminal.  Aparte de lo bien narrada, divertida y descriptiva de la historia y el suceso está también la "idiosincrasia" de los demás personajes… bueno, al fin que del suspenso generado, mis hermanas ya me llamaban para saber cómo iba la trama, porque a ellas también les parecía súper divertido e interesante compartir los capítulos de esa manera tan entusiasta.

Así pasaron los días, pero como ya no tenía prisas, puesto que el libro ahora era mío y yo gozaba de tenerle en mi poder, empecé nuevamente a leerlo y a tomarme mi tiempo, cosa que luego me hacía pensar: - ay Dios y si le pasa algo al libro o a mí y no puedo saber el desenlace??. Entonces es cuando decido llevar conmigo el libro a todas partes para poder terminarlo y ya después lo releería si era necesario.

Un día entre lecturas iba a una reunión con mi amigo Ángel (del mundo del deporte y mi mentor-consejero para casi todos los temas con los que lidiaba en ese momento dentro y fuera del deporte. *Tengo muchas suerte*), en lo que coordinamos _me llama otro colega mutuo_, Josele (en ese momento director del Club de Fútbol de Carabanchel (allí colaboraba en el programa de formación en valores y coaching impartido a los niños futbolistas). La petición de Josele es que si podía ir a filmar un vídeo del trabajo que hacemos en el club - le digo que claro que sí y me dice que entonces le diga a Ángel también (ya el sabía que habíamos quedado) y que estemos a las 4:30pm allí - eso era una hora antes de lo que yo tenía acordado con Ángel y es la razón por la que ya se me acortaban los plazos, estaba ya contra el reloj; almorcé algo rápido, me vestí, tomé mi libro; aunque lo solté porque dije _mejor no!, sigo leyendo al regreso. Pero pensando en el tiempo precioso que perdería de lectura en el transcurso del viaje, decidí llevarme mi libro. Feliz, voy corriendo al metro pues había quedado con Ángel en una estación para continuar el viaje juntos hablando de los temas pendientes… en lo que espero el metro veo que tengo las uñas sin pintar y eso no era posible, porque aunque no soy vanidosa ni superficial, por respeto a la audiencia yo debía cuidar detalles femeninos para guardar la imagen más o menos impecable en el vídeo (yo no sabía para dónde iba a rodar ese trabajo).

Entre mi abrigo gigantesco (porque entraba el invierno), mi móvil por si llamaba Ángel, mi libro, mi cartera y que veía que solo tenía 2 minutos para encontrar el esmalte (en la profundidad de mi bolso) y pintarme las uñas - de manera optimista acelero el paso y solo logro pintarme una mano, puesto que ahí mismo llega el metro, que en lo que calculo que se sube la gente me da tiempo a pintar un poco más… luego pienso que no es bueno arriesgarse y cuando toca bocina cierro el esmalte, tomo el móvil y entro a ambos en mi cartera; agarro mi abrigo y me levanto rápidamente; ahí siento que se me cae el libro que reposaba en mis piernas y por instinto _ sin querer le pateo, llevando el libro justo al espacio entre el coche y el andén -Noooooooo -grité desolada-, todos dentro del vagón levantaron la mirada hacia mí para ver qué era lo que había sucedido… yo solo pude ver como se cerró la puerta del metro, sentarme para tomar aire y sentir que bajaba una lágrima por una de mis mejillas; pero esa lágrima no era del dolor del libro, más bien por la torpeza y la impotencia. ¡¡¡¡Diosss!!!!!! todos mis esfuerzos en vano, eso no era posible. ¿Qué diría la chica de la librería?? ¿Mis hermanas??? Ya no sabría en que terminó la historia. Qué tristeza… en eso llego con mi amigo y le comento todo lo que me había sucedido desde el principio, pues se me notaba que algo pasaba, él me dijo que a lo mejor por internet se encontraba y que me ayudaría a buscarlo (creo que también estaba intrigado o simplemente fue empático con mi tristeza).

Al llegar al lugar donde me dirigía y cambiar un poco los temas, mi amigo se queda mirando fijo mi mano derecha y de manera muy curiosa me pregunta que por qué llevo las uñas de una mano pintadas y la otra no, a lo que le respondo ya sin dar mucha importancia: que por qué creía el que me distraje del libro?? Eso me avergonzó a un más y me hacía sentir culpable.

Ese día hicimos la entrevista que necesitaba Josele, y al salir quedamos de ir todos a tomar un café, yo quería realmente compartir, pero es que me llegó a la cabeza una idea que a lo mejor funcionaba y era ir nuevamente a la estación y ver si el libro estaba allí. A lo mejor un soplo de suerte le había salvado; por lo que me despedí del equipo y le comenté a mi amigo que iría a ver si podía rescatar el libro de los andenes del metro, ya esa historia abrazaba algo más personal, ya había un apego y una condescendencia con la chica del bar, yo tenía una responsabilidad que debía asumir. Ese libro estaba seguro en la librería, el no pidió salir de allí, yo no debí descuidarlo o sacarlo de su sitio de seguridad...

Corriendo y esperanzada volví a mi estación de Fuencarral (donde ocurrieron los hechos), una hora de camino prácticamente, y al llegar me quedé en el andén contrario al suceso, esperé que se marchara el tren y la gente que estaba allí; y recorrí con la vista todo el trayecto posible del susodicho. No lo podía creer, ahí estaba, intacto, esperando mi auxilio; cayó en el espacio en negativo del andén, incluso los papelitos que se me habían salido del libro estaban justo en la zona amarilla del piso (esquina del andén para subir al metro) Feliz fui a la estación y comuniqué a la señora de turno lo que había pasado y que ese libro yo lo necesitaba, que no había más ediciones (eso me lo inventé para convencerles) y que ese era especial porque se había salvado. Que por favor me ayudara, me dijo que llamaría a la seguridad y si la vara alcanzaba, lo sacarían, si no,  nada porque estaba prohibido y multado bajar allí (cosa que me asustó porque era lo que yo estaba pensando hacer antes que se me ocurriera pedir ayuda a las autoridades)_. Cuando el seguridad lo viò, me dijo que yo tenía mucha suerte; porque todo lo que se cae lo hace del lado dentro de los rieles y al centro, por lo que es difícil alcanzarle y ese había caído en el espacio debajo del andén. Yo simplemente quería saltar de emoción, quería abrazar y besar a ese hombre que no conocía pero me había hecho muy feliz (igual me contuve); recogí mis papelitos y luego coloqué mi libro en mi cartera y corrí entusiasmada y con temblores a la casa. Ya necesitaba estar a salvo y descansar de la tragedia.

En eso, días después ya no saqué más el libro de la casa y leí tranquilamente en ratos libres hasta culminar la historia, la verdad es que no me arrepiento de todos los esfuerzos, luego volví a leerlo completo y ahora me dedico a buscar historias de este tipo de vez en cuando, para vivir la misma emoción que en esa ocasión - aunque sin tanto suspenso personal, ya un poco más relajada y controlada.

A mi amigo Ángel le escribí para desahogar mi alegría y que ya no necesitaba de la búsqueda prometida. A mis hermanas les dije que mejor ubiquen el libro y lo lean para que tengan su propia experiencia... a raíz de esto creo que la autora _que debe estar en el santo regazo_ habrá duplicado sus ganancias, pues a todo el le comento me dice de buscar el libro y leerlo para entender la razón de mis esfuerzos y el desenlace del misterio. En este momento incluso, hasta donde sé, el libro lo tiene una amiga de mi madre en República Dominicana, que también lo ha querido leer. Yo le sigo la custodia para que un día el libro vuelva a mi y a lo mejor lo dono otra vez a la misma librería-café y que rote la felicidad de una buena lectura. 

Al salir del Scape-Room aquel domingo, volví a recordar esta historia y la quise compartir. Excelente trabajo de escritura e imaginación de la autora de "El Sospechoso" y pues, yo es que a veces puedo parecer muy intensa y dramática, más aún con las cosas que me gustan y me divierten. Igualmente digo que fue una hermosa e interesante experiencia la participación en equipo con mis amig@s en este tipo de actividades de ocio, como es el caso de intriga en el space-room. Que aunque no lo resolvimos del todo en los 66 minutos que te dan, sabemos que estábamos muy cerquita, a ley de unos 5 minutos más... de hecho, hasta nos permitieron concluir; aunque sabiéndonos descalificad@s... pero igual felices y airosos por el éxito de nuestro buen hacer en el proceso_. Por cierto, el sitio elegido para dicha actividad es www.exit-game.es (recomendable 100 %).

Aquí nuestro equipo de investigación. 
"Solo a través del misterio y la locura se puede revelar un alma"
 (es lo que dice la frase de la pared)

Gracias amig@s por crear y recrear conmigo historias divertidas.

sábado, 30 de diciembre de 2017

SIN CEDER TUS DERECHOS Y CON RESPETO, GESTIONA TU PAZ; YA EL UNIVERSO LUEGO SE ENCARGA ...

Un día a las 7:30 am iba como todos los días en metro a mi trabajo, esa mañana salí un poco más tarde, generalmente salgo unos 20 minutos antes, por lo que me encontré mucha más gente de lo habitual en cada vagón. De hecho iba de pie, cosa que cuando hay multitud me agobia un montón y lo evito porque en alguna ocasión me ha bajado la tensión. Pero ese día justo no podía esperar a que pasara el siguiente metro o tomarme un taxi porque implicaba más retraso el devolverme al salir o esperar... por lo que decidí a la buena de Dios entrar al vagón y dentro alejarme de la aglomeración mayor buscando un espacio donde pudiera respirar algo menos de humanidad y si era posible seguir mi lectura matutina.  

En eso, veo que hay un espacio para mi cerca de un señor que ocupaba no dos; 3 agarres contando el de arriba cerca del techo, más el tubo que está en el centro de los pasillos y otro agarre que hay entre los asientos. El señor llevaba una mochila mediana, estaba entre los dos agarres que yo podía alcanzar y usándolos ambos. Me acerco y le pregunto muy serenamente: -Hola, disculpa, ¿podrías por favor moverte un poco hacia uno de los dos lados para yo arrimarme a uno de estos dos sitios? y me dice el Sr. alto, de unos 40 y pico años por su apariencia: -Pero por qué tengo yo que moverme de mi sitio? le pregunto yo,- ahh ¿no cabes? (se lo pregunté en serio pensando que por la mochila se le dificultaba otra posición). Me dice en un tono alto y rudo; - ¡SI! ¡SI QUEPO!.              -¿Cabemos los dos? (le pregunto) -¡Sì! (responde), Le digo yo mirándole a la cara: -¡Pues perfecto entonces!. Y me acomodo para iniciar mi lectura... 

-El Sr. se queda replicando mientras me posiciono: -"¿PERO POR QUÉ TENGO YO QUE MOVERME PARA QUE TU ESTÉS AQUÍ, SI HAY MÁS ESPACIO??  

Yo miré y realmente no vi a mi alrededor el espacio que yo necesitaba para no marearme al menos, estaba repleto de gente ese metro y sus vagones. Me volvió a repetir en un tono sùper grosero que el no entendía por qué el debía sacrificar su espacio por mi. Me pareció tan absurdo ese comentario que no me sentí ni motivada a responder; y en ese momento tampoco fue cuando me percaté de sus groserías, más bien yo estaba enfocada en gestionar que el estuviera seguro, dentro de lo que cabe (en términos de espacio) y yo también, a él lo vi más que nada como a alguien que tenía un mal día y luego ya como a un loco amargado, y pues con esa gente hay poco para hacer... Me di cuenta de la situación cuando le vi la cara a él y vi la cara de las demás personas mirándolo con extrañeza.

En ese instante la verdad me importaba muy poco su aspiración de confort, puesto que entiendo que el no es quien me va a decir a mi dónde estoy yo mejor o peor ubicada de acuerdo a mi necesidad  y dentro de un metro público (así en la vida, gente que ni te conoce quiere indicarte y delimitar tu sitio en el mundo). Aparte, justo a él no le estoy haciendo un daño, al contrario, hasta sentía que le cuidaba para que no estuviese más incómodo de lo necesario... entendí que a ese señor le faltaba empatía y mucha educación. Aparte, a las 7 de la mañana, un desconocido y por esa tontería no creo que pueda lograr amargar mi recorrido, y peor aún, ese podía ser un viajero y yo trabajo en el aeropuerto; tenía todas las posibilidades de volvérmelo a encontrar allí y tener que ayudarle con alguna situación o servicio, como me ha pasado muchas veces. Por lo que simplemente le dije: -"Tu cabes y yo quepo, entonces perfecto!". Acto seguido abrí mi libro, que curiosamente se llama "Los Milagros Existen" de Brian Weiss. Justo empiezo a leer donde me quedé y me encuentro con el siguiente párrafo: 




El Sr. estaba detrás de mi y se había quedado hablando solo, sentí que cuando abrí el libro sus ojos enfocaron el mismo párrafo que yo; ese que dice: "Estamos aquí para aprender sobre amor compasión y no violencia". Santo remedio, me dije. Para colmo la página de al lado tenia un título en grande que dice "SUELTA Y LIBERA", es como "plof"! yo estaba loca por reírme de la ironía del momento (me contuve). En esto en la siguiente parada de metro, otro Sr, me llamó y ofreció su asiento, como diciendo: "Aléjate de allí". Tranquilamente me senté, él también se sentó y me quedó justo al frente; los dos nos miramos como si nada... Todos en paz. Ahhh y efectivamente, el hombre en cuestión se dirigía al aeropuerto también.

La verdad que me sentí muy orgullosa de mi misma en ese instante, porque con la objetividad de las tres preguntas y mi última respuesta: ¿Puedes moverte? ¿Cabes? ¿Cabemos? y ¡Perfecto!. Tomé lo que me interesaba de la situación sin romper mi armonía, pese al mal genio de este personaje, que incluso había quedado como un grosero inconsciente ante los presentes.

Cuando somos empáticos logramos ser más tolerantes y respetuosos con los demás y sus situaciones, aún no conociéndolas.

Igual digo que tampoco por este motivo hay que ceder nuestros derechos a alguien que no muestra la misma empatìa y actitud de respeto, y menos si con gritos quiere mostrar que lleva razón o nos intenta aminorar o asustar... mejor desconectar y centrarnos en nuestro objetivo. Con calma pero con astucia, ya el universo se encarga... una muestra de ello es que hasta temprano llegué a mi trabajo, pese a que tenía unos 20 minutos de retraso previo. Sin mareos, sentada, agradecida y relajada por mi lectura y las lecciones aprendidas. 

Hasta aquí las lecciones del día.
Hasta la próxima.